viernes, 21 de julio de 2017

"Embrutecerse"

Muchos jóvenes ingresaron con un anhelo y una meta, para lo cual tuvieron que soportar hambre y frío; derramando sangre, sudor y lágrimas; se alejaron del calor de su hogar, para comulgar con hermanos que brindaban su apoyo incondicional para seguir adelante.
Vivieron con limitaciones, para forjar día tras día el cuerpo, mente y espíritu.
Luego de haber alcanzado una estrella en el cielo, se dieron cuenta que su camino recién empezaba, debiendo alternar entre la capacitación académica y entrenamiento físico.
Se ha visto con admiración como esos hermanos se especializaron en cada una de sus ramas, tanto en el campo militar como en el civil, para con sus conocimientos, mejorar las capacidades para todas las misiones en las que se requiere el empleo de la Institución.
"Embrutecerse" es como algunos pueden llamar a lo descrito anteriormente; para otros es una cuestión de honor, disciplina y lealtad.
Y a pesar de ciertas expresiones, algunas peyorativas, los soldados seguirán estando cuando la patria los necesite, luchando por su pueblo, incluso de aquellos que más los piensan.

sábado, 30 de abril de 2016

Sobre el terremoto Ecuador 16/04/2016

En estos días he palpado lo vulnerables que somos ante la naturaleza.
Ver sueños derrumbados y brazos caídos sin ganas de continuar.
También está la gente luchadora, y son la mayoría, que enfrentan su miedo para seguir adelante.
He sentido sueño y hambre, necesidad de una ducha y un lugar para pasar la noche.
He conocido lo que queda de ciudades donde viven hermanos.
Comprendí la solidaridad y humildad en su máximo nivel.
Me quedó claro que nadie tiene la vida asegurada.
Esto me lleva a agradecer más por todo lo que Dios me ha dado. Gozar de mis sentidos para contemplar este paraíso.
Estar sano y con el ánimo para trabajar por nuestra Tierra y sus hijos.
Agradecer que puedo acceder a una cama, una bebida o un plato de comida.
Lo que me resta...lo que me resta es amar, abrazar y besar a mi familia cada día, pues no se cuándo será la última vez.

miércoles, 30 de julio de 2014

Contigo cómo sería

He visto paisajes increíbles.
Montañas y glaciares que solo el cuadro mágico me habían mostrado.
Vegetación y ríos sacados de mitológicos cuentos.

He convivido con la gente más diversa.
Desde los de cabello rubio y ojos claros
Hasta los de piel de ébano. Con los amigos de diverso Dios que me han enseñado la templanza de su pueblo.

He tratado de usar varias lenguas.
Primero el grandioso español, pasando por el común inglés, palabreando en francés, contando en alemán, saludando en italiano y agradeciendo en neerlandés.
Mas todo este bagaje, sin ti mi amor, es minúsculo.
Contigo las montañas y glaciares serían una aventura.
La vegetacion y ríos nuestra calma.
La gente, mil historias y experiencias.
Nos amariamos hablando español, cantaríamos en inglés, te pediría un beso en francés, nos disgustaríamos en alemán, nos reconciliariamos en italiano y seguiría diciendo dank u por tenerte a mi lado.

miércoles, 29 de enero de 2014

Si poseo la verdad debo defenderla. Quedarme callado ante su ultraje es el suicidio de lo justo y la entrega al mal sistema.

Demencia y fingir que nada pasa; así continuar con la vida y alejar problemas parecería ser mejor opción que luchar y aceptar consecuencias.

Temor a un grito?
No lo creo.
Temor a no alcanzar los laureles de gloria, aunque el norte ya no exista, es algo más real.

martes, 28 de enero de 2014

No me dejes

Tomé una bicicleta y al parque te quise llevar; pensé en un momento de diversión al verte rodar.
la mañana estaba grandiosa, ideal para pedalear, mas mi imagen se desvaneció cuando no me quisiste soltar.
He pensado en tus palabras cuando me decías que no te vaya a dejar.

¡Qué no te vaya a dejar!
Eres tú el que nos va a dejar cuando sientas que ya no nos necesites y solo quieras volar.
Y cuando solo quieras volar me gustaría ser yo el que llore y te grite que no me vayas  a dejar.
Mas no verás lágrimas, ni gritaré la falta que me vas hacer, pues eso me lo guardaré cuando no puedas ver a tu viejo desplomarse del dolor de no tenerte.

Al final tú nos dejarás. la vida así lo exige.
Y si te vas contento a perseguir tus sueños, estaré en calma pues habré cumplido.
Y cada vez que me visites seguiré intentando pronunciar que no me vuelvas a dejar.
Y así llegará mi fin de este mundo, y ambos nos arrepentiremos; yo por querer temprano que solo aprendas a rodar y tú porque en una fría tumba me vas a dejar.

martes, 12 de noviembre de 2013

POEMA A QUITO


                                                        Poema a Quito

En los altos Andes
Hay una hermosa ciudad
Asentada en un gran valle
Muestra su majestuosidad.
Por su centro histórico
De belleza sinigual
La UNESCO te erigió
Patrimonio cultural de la humanidad.
Ciudad de leyenda y tradición
Llena de misticismo en cada rincón
Eres sin duda la carita de Dios
Y por eso te llevo en mi corazón.
Iglesias, museos y parques
En la luz de América encuentras
Cultura, turismo y arte
Para que siempre te diviertas.
Cuando se acerca diciembre
Mantos azules y rojos aparecen
Adornando toda edificación
En honor a tu fundación.
Quito, mi lindo Quito
Te saludo en este día
Con amor y poesía
Con civismo y alegría.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Historia de abordaje

Un grupo de americanos de la tercera edad, se encolumnaron con emoción para abordar su avión que los llevaría hacia el destino soñado por tantos años.
Rostros de felicidad se veían desde donde estaba sentado, cuando de repente la columna se hizo un tumulto ¿Qué pasó?
El mayor de todos simplemente se desplomó...
Las personas que estaban más cerca lo ayudaron y reanimaron hasta la llegada de los paramédicos.
Su esposa, obviamente se encontraba preocupada a su lado.
Afortunadamente el hombre de pelo blanco pudo salir con vida de este evento.
Realizadas las pruebas, no pudo embarcar, como era obvio.
Empezó entonces la cara de despecho y tristeza en la mujer.
El rostro del hombre presentaba aún la mirada perdida y trataba de tomar la mano de su amada para consolarla.
¡El viaje de su vida! minutos antes de abordar, se desvanece el hombre. Primero el sentimiento de perder a su ser querido y desopués la desazón de no poder continuar con su travesía.
Pensaba yo en ese momento que ojalá pueda hacer lo mismo que esa pareja ambicionó pero con menos años, cuando mi corazón soporte a este cuerpo, eso sí con mi amada.
Al final con el paso del tiempo será una anécdota pero que la recordarán juntos como el día que perdieron el viaje de su vida y no al amor de su vida

viernes, 19 de agosto de 2011

LA LEALTAD

El día en el que el buen hombre nació, una virtud le fue concedida, que día  tras día en su hogar se practicaría, impregnándose en su alma y corazón. Sus padres la llamarían fidelidad y cuando éste hombre se hizo soldado, la transformó en la lealtad.
Cumpliendo sus deberes con nobleza y sin reservarse nada, actuando en el sendero de la buena fe, el soldado fue educando a su espíritu, que lo convirtió en templo vivo de rectitud y verticalidad.

Fue entonces la lealtad, como la estrella omnipresente, que en todas direcciones irradiaba a cada uno de los soldados de la patria, alejando de ellos a la mentira, adulación, hipocresía y engaño, permitiendo que cada grupo, desde la pequeña escuadra hasta la gran división, trabajen cohesionados por el bien de nuestra nación.

Se entendió en ese momento que la lealtad es la máxima expresión del desinterés, que se nutre con el afecto, confianza, respeto y compañerismo a los superiores, camaradas y subalternos, y debe ser recíproca, para generar en el cuartel el verdadero ambiente de confianza y seguridad.

El cumplimiento de nuestras obligaciones y misiones, no permite los términos medios, serás todo o serás nada. La lealtad nos marca el camino de esta premisa.
Qué debemos ser entonces?
Ser leales hasta la muerte, a nuestro Ecuador, a nuestras Fuerzas Armadas, a nuestro Ejército y a las personas que la conforman, a estas últimas no por su jerarquía, sino por los valores y virtudes que practican y defienden.
Es la lealtad el compromiso intrínseco para defenderte tierra mía, el de estar con mis compañeros de armas en la estabilidad y en la guerra, el respeto a mis convicciones, el decir y hacer serán como mis huellas que me mantendrán de pie en la tormenta y aún así jamás abdicaré pues la lealtad me acompañará en cada lucha de mi vida.

BIBLIOGRAFÍA

miércoles, 17 de agosto de 2011

Ascenso

“La fe de la vocación militar inspira nuestro camino, en medida a nuestros problemas que vencemos con empeño, en medida a las victorias con que vivimos un sueño y en medida que entregamos músculo, sangre y aliento”. (anónimo)

Es una bendición de mi Dios todopoderoso el poder compartir este día con soldados del aire, mar y tierra, que con la camaradería que caracteriza al soldado ecuatoriano, nos acompañan en este momento tan importante, en que se reconoce nuestro servicio desinteresado a la institución y a la patria.

Varios años han pasado desde que ingresamos al glorioso Ejército, imbuidos por el espíritu que desde el indómito Shyri hasta los héroes del Cenepa ha estado presente en cada elemento que ha decidido seguir la carrera de las armas, con la convicción de empuñar un fusil cuando el país nos necesite y con la vocación que día a día se fortalece.   

En nuestro camino hemos tenido que franquear varios obstáculos, que en vez de debilitarnos nos han fortalecido en cuerpo y mente. Talvez uno de los primeros fue el abandonar el calor del hogar de nuestros queridos padres, por seguir el sueño que muchos quisieron alcanzar pero que al final pocos lo pudimos materializar. Gracias a ellos que siempre estuvieron y continúan estando dispuestos a dar un consejo cuando lo necesitamos.

Y fue precisamente en ese período de formación cuando conocimos a nuestros hermanos en la milicia que día a día nos acompañaron en la primera travesía y que luego tuvieron que acudir al llamado de la patria en incontables rincones de la misma y que hoy sienten la misma felicidad que sentimos aquí por haber alcanzado un peldaño más.

Es menester agradecer a cada uno de nuestros instructores, comandantes, y soldados que hemos tenido la oportunidad de comandar, por habernos dado la oportunidad de demostrar nuestras capacidades y por habernos dado varias lecciones que han sido asimiladas y puestas en práctica para ser mejores líderes militares y sobre todo, mejores hombres.

El dios romano de la guerra, Marte, tuvo como fuente de inspiración a la diosa del Amor, Venus. De la mitología a la realidad, el soldado en su trajinar se dio el tiempo para ser humano y encontrar el amor, que lo acompaña en todas las batallas que tiene que enfrentar. Gracias a ti esposa, por comprender mi profesión, por soportar la distancia, por ser muchas veces padre y madre. Eres tú la que hace el sacrificio de no tener siempre cerca al esposo, al amigo, al padre.

Es un honor recibir el nuevo grado, que lo aceptamos con orgullo pero con mucha humildad y sabemos también que se nos entrega mayor responsabilidad que debemos cumplir con esfuerzo y dedicación constante, con liderazgo y con ejemplo, con disciplina y lealtad.
Es nuestro deber, seguir siendo respetuosos con las leyes, con la sociedad a la que nos debemos, y con la institución armada, cumpliendo nuestra sagrada misión.

En este día es necesario también recordar y renovar el juramento que hicimos un 10 de agosto, en el cual buscamos el bien común sin anhelar mezquinos intereses que empobrecen el alma, pues los ideales del soldado van más allá de la riqueza material, pues somos ricos con la gloria de formar parte de un ejército vencedor.

Dios, patria y libertad